Tiger King: Murder, Mayhem and Madness. Nadie sale indemne

Tiger King: Murder, Mayhem and Madness es de lo más extraño que hemos visto en mucho tiempo. Es una combinación de varios elementos extravagantes que tal vez sea imposible de enumerar en su totalidad. En primer lugar, aclaremos que es un documental y que el protagonista principal de los hechos se encuentra en prisión, acusado entre otras cosas de haber conspirado para asesinar a una persona. Pero eso es lo menos importante, porque más que un documental sobre estos supuestos hechos delictivos, se parece a esos programas de televisión sobre la vida privada de celebridades, que rápidamente deviene en una competencia de miserias humanas de la que nadie sale indemne.

 

 

El protagonista principal de la historia es Joe Schreibvogel, más conocido como Joe Exotic, un personaje difícil de describir en toda su complejidad. De apariencia personal un tanto particular, Joe solía portar armas, se dedicó a la música y a la magia, es gay y llegó a tener dos maridos al mismo tiempo. Le gustan los animales en general, pero desarrolló un interés particular por los tigres y otros grandes felinos. Abrió un zoológico en un área rural de Oklahoma, donde también se dedicó a la tarea de criar cachorros de tigre como una manera de financiarse. Inició su propio reality show y, por si todo esto fuera poco, también tuvo su incursión en la arena política como candidato a presidente y a gobernador.

La antagonista de Joe es Carole Baskin, una figura muy controvertida. Carole es una supuesta conservacionista de Florida que lucha por los derechos de los grandes felinos y está en contra de los zoológicos de animales exóticos, pero es dueña de lo que a todas luces parece ser un zoológico por más que lleve otro nombre y con el cual lucra. Critica la utilización de ese tipo de animales como mascotas y para sacarse selfies, pero puede verse que al menos en el pasado tuvo esas mismas actitudes que critica en otros. No es todo lo que puede decirse sobre Carole. La serie reserva algunas sorpresas de tipo legal con respecto a su vida personal, pero preferimos no adelantarlas.

El documental se ocupa en parte de la controversia entre Joe y Carole. No obstante, hay más personajes, más tramas y muchas más controversias. Pero dejaremos que el espectador descubra todo eso por sí mismo y se asombre a su debido tiempo. Aquí nos concentraremos en analizar algunos aspectos de la serie que tal vez pasen un poco más desapercibidos, debido al alto grado de incredulidad que generan los hechos.

Los protagonistas principales de la historia son trabajadores no calificados, de bajo nivel sociocultural y educativo, aunque no son los únicos que aparecen en el documental. En Estados Unidos se los conoce despectivamente como rednecks, y constituyen el estereotipo discriminatorio de individuo blanco, pobre y poco sofisticado de las zonas rurales del sur de ese país. Otro concepto útil para analizar el documental es el de género trash o basura, que con respecto a la televisión refiere a programas donde aquello que pretende ser el tema principal en realidad es una simple excusa para mostrar hechos escandalosos o de mal gusto. Es un tipo de entretenimiento destinado a atraer audiencias que, por ejemplo, se complacen en ver confrontaciones y peleas. Si bien como género de TV está asociado principalmente a los reality y los talk shows, Tiger King encaja bastante bien en esa categoría.

Relacionado con lo anterior, otro elemento a tener en cuenta tiene que ver con la manera en que está realizado el documental. Es una producción de bajo presupuesto y un poco desprolija desde lo visual, que apunta a exhibir ciertas características que si se siguieran las buenas costumbre convendría no hacer tan evidente. Por ejemplo, cada vez que es entrevistado, uno de los personajes de la historia aparece con su torso desnudo, cubierto de tatuajes. Otra persona aparece sentada en lo que parece ser el exterior del lugar donde vive, con un montón de basura alrededor y detrás de ella. Además, hay accidentes trágicos, escenas en una bañera y entrevistas realizadas en una cama.

Es una combinación de pobreza, extravagancia y mal gusto que se presta al consumo irónico. Es decir, al consumo de un programa de entretenimiento o de una obra artística que algunas personas realizan con el único propósito de burlarse.

 

 

Es una historia que incluye batallas legales, explotación de animales, estafas, sospechas de crímenes, romances y poligamia. Lo que menos importa en todo el documental es el caso judicial de intento de asesinato, por el cual Joe se encuentra detenido. Es el contexto social, la maraña legal y las personalidades de los involucrados lo que le da identidad al relato. Es un documental con muchas controversias, grandes egos, ambiciones, excesos y una buena dosis de estética kitsch. Contiene más de un giro inesperado, más de un accidente, más de una traición y más de una camisa brillante.

Tiger King puede mirarse con genuina curiosidad por una parte de la sociedad estadounidense, como consumo irónico o como simple entretenimiento. Pero cualquiera sea el caso, la incredulidad del espectador va a estar siempre presente. Si fuera una ficción, sería una genialidad con un estilo muy similar a algunos episodios de Documentary Now. Pero resulta todo tan increíble y absurdo que difícilmente alguien hubiera podido imaginarse tamaña combinación de hechos, circunstancias y personajes.