Mr. Robot: sudo poweroff

Finalizó la cuarta temporada de Mr. Robot, con lo cual concluye esta historia que comenzó en 2015. Fue una serie fuera de lo convencional, distinta, con una cinematografía cuidada, un guión original que desafiaba al espectador y mucho suspenso. Pero, sobre todo, con muchísimo cuidado puesto en mostrar de manera fiel el universo hacktivista y las posibilidades reales de lo que un hacker puede hacer, sin exageraciones. Eso solamente era ya novedoso para el mundo del cine y la televisión. Hasta la llegada de Mr. Robot, el mundo de los hackers (o crackers, si hemos de ser técnicamente correctos) era territorio de pura fantasía y sus hazañas en pantalla eran tan irreales como los dragones de Game of Thrones.

De la mano de su creador y director, Sam Esmail, Mr. Robot demostró que se podía hacer algo diferente en ese sentido. Y, por si fuera poco, con una historia atrapante y compleja. Porque la serie fue también una aguda crítica a las fallas de la sociedad moderna, a su consumismo, a su falta de libertad y de autenticidad. Incluyó también como una de sus premisas una crítica al sistema financiero y a quienes dirigen el mundo en las sombras del poder: el 1% más rico de la población mundial, los que juegan a ser Dios sin pedirle permiso a nadie.

 

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En este último artículo sobre la serie no contaremos todos los detalles de la historia, ni todos los pormenores de la última temporada, pero sí nos enfocaremos en las revelaciones más importantes. A continuación, spoilers que incluyen el final.

 

A CONTINUACIÓN SPOILERS

 

En numerosas ocasiones Esmail declaró que una de sus inspiraciones fue la película Fight Club, cuyo protagonista tenía un alter ego que cobraba vida en pantalla. Mr. Robot era esa personalidad que Elliot exteriorizaba y sólo él podía ver. Pero esa no fue la primera revelación, sino que la trama nos fue llevando a ese convulsionado mundo interno de Elliot de a poco, primero haciéndonos saber que Darlene era su hermana, hecho que Elliot extrañamente había olvidado. Luego, con la sorprendente revelación de que Mr. Robot era su padre, o más bien, que estaba basado en su padre, porque la tercera revelación fue que Mr. Robot sólo estaba en su cabeza.

Ese fue sólo el comienzo, porque hubo varias sorpresas más. Una de las grandes revelaciones de la temporada final fue que Elliot sufrió abuso sexual por parte de su padre cuando era niño. Ese fue el origen de su trastorno de identidad disociativo que dio lugar a la creación de Mr. Robot. Pero las sorpresas no acabarían allí. Mr. Robot no era la única personalidad. En total eran cuatro, de las cuales solamente habíamos visto dos actuando la mayor parte del tiempo, porque el Elliot que vimos desde el comienzo de la serie era una personalidad más, no era la persona real.

Este fue el último giro inesperado de la serie, que tomó por sorpresa a los espectadores y redefinió la historia una vez más. Porque tal como venía sucediendo desde la primera temporada, con cada giro inesperado se ampliaba el sentido y la importancia que cada personaje cobraba en la narrativa. El final no fue distinto. De hecho, fue el corolario de una gran historia contada de manera excelente. Fue un final intenso, imprevisible, pero consecuente con la historia que se nos venía planteando desde el comienzo.

Michael Cristofer, el actor que interpretó a Phillip Price en la serie, aseguró en una entrevista que al leer el final le comentó a Esmail que la historia representaba el viaje de Ulises en la Odisea, el del hombre separado de sí mismo que emprende un largo viaje para reencontrarse consigo mismo. En ese final, el Elliot que conocimos entiende que debe ceder el control y dar lugar al verdadero Elliot, la persona real que debe reencontrarse consigo misma, con su pasado doloroso y con las consecuencias de sus acciones en el presente. Era la última máscara que le faltaba quitarse, la última capa de protección que había creado para lidiar con aquello que lo superaba.

 

 

A pesar de que algunos detalles de la trama no terminaron de explicarse satisfactoriamente, Mr. Robot quedará en la historia de las series como una de las mejores de todos los tiempos. Con algunos episodios que pueden considerarse épicos, como aquel que sólo contenía dos líneas de diálogo, una al comienzo y otra al final, las dos relacionadas con el acto de hablar. Escenas con secuencias muy logradas, muchos giros inesperados y lo que mencionamos al principio como uno de sus grandes logros: todo lo relacionado con la informática era exacto hasta el último detalle.

Agradecidos por haber podido ser espectadores a lo largo del camino, nos despedimos de Mr. Robot de la única manera que es posible hacerlo: apagando nuestro sistema con sudo poweroff.

 


@reinoporserie

 

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